sábado, 14 de marzo de 2009

En la pituempresa

Erase una vez ... una pituempresa virtual llamada Empresolandia donde como en cualquier otra, se repetían unos cánones laborales.
En ella se producían oscilaciones de rendimientos que eran fácilmente valorables desde la perspectiva de los años.
El tiempo, la capacidad de observación y la experiencia me ha servido para elaborar mi propia teoría que sirve para comprender el comportamiento de esas olas de productividad.
A esa teoría la definiré aquí como El teorema de Empresolandia (ver imagen).

Esta sencilla teoría considero que afecta por igual al empleado como al ejecutivo.
Todo rendimiento profesional está influido por múltiples y variados factores (emocionales, materiales, conocimientos, valores, etc.) y para entenderla mejor lo resumiré en dos acciones de productividad específicas: Las tareas ordinarias y las urgentes.
Las Tareas Ordinarias: Son los quehaceres del día a día y se convierten definitivamente, en las tareas más importantes de nuestra ocupación.
Estas tareas están influidas directamente por nuestra capacidad de compromiso (valores personales), la automotivación para emprenderlas positivamente (actitud) y nuestro potencial de conocimiento (estudios y preparación profesional) para abordar las situaciones que se nos presenta.
Todo ello tiene que estar "aliñado" con dos ingredientes que no pueden faltar si queremos ser competitivos y estar actualizados, que son la Formación Continua y la Asesoría externa.
No quiero extenderme en explicar que es cada cosa, se sabe que la primera afecta al crecimiento personal y la segunda al hecho de compartir esos conocimientos y servirse de los que no tenemos.
De esta manera "empujamos" del carro y conseguimos sentirnos útil y satisfechos con nuestro trabajo.
El incumplimiento o la fata de alguno de estos indicadores nos lleva a lo contrario. A sentirnos "arrastrados" por las situaciones y si no controlamos la situación vemos como aparece el streess, el desánimo, la apatía y en definitiva la bajada del rendimiento.
Con las tareas ordinarias podemos conseguir el mayor índice de efectividad posible desde el potencial de nuestras cualidades.
Aquí aparece el segundo gran apartado del Teorema de Empresolandia.
Las Tareas Urgentes: Se producen principalmente por no atender en su tiempo las tareas ordinarias. Todo lo que no hacemos en su momento termina convirtiéndose en urgente.
En Empresolandia, otra vía de tarea urgente para una persona o negociado está directamente influida por la incompetencia de otro (pero de eso ya hablaremos en otro momento).
En este apartado, se producen más errores que cuando se ejecutan tareas ordinarias. Son consecuencia de la precipitación con que se afrontan; estan peor fundamentadas sus resoluciones, hay un mayor índice de ansiedad en su ejecución y por último genera mayores frustaciones en su resultado.
En definitiva, disminuye la eficacia del trabajo y aumenta considerablemente el porcentaje de fracaso general.
Para concretar, me gustaría dejar claras las sensaciones por encima de lo material y "enguindar" la tarta del teorema:
1º.- Cuanto más cerca estamos de realizar con buenas actitudes y aptitudes nuestras obligaciones, ganamos en salud y eficacia.
2º.- Por el contrario, cuanto más dilatamos en el tiempo las mismas o nos someten a presiones externas con tareas urgentes que menoscaban la calidad de nuestras ordinarias, nos aparece el strees, provocando la bajada de rendimiento y resultados. Como consecuencia de ello terminaremos siendo infinitamente más ineficaces que cuando empujamos de nuestro carro y aparecerá la indeseable ansiedad y frustración en el trabajo.

Moraleja: Por tu propia salud, se honesto contigo mismo y acuéstate todos los días satisfecho de lo que has hecho hoy.

viernes, 6 de marzo de 2009

Mutantes

Si, si, mutantes.
Seguro que los conocéis y habéis estado entre ellos más de una vez.
¿No habéis conocido a alguien que después de un tiempo sin coincidir con él lo encontráis de nuevo "transformado" en una nueva persona?
Pero... No en una persona "normal" no. En una persona "diferente".
Si, si... y no me refiero a lo sexual, no, sino a lo personal.
Habla distinto, se comporta distinto, piensa distinto....
Yo los llamo mutantes.
Solo son identificados por sus amigos y conocidos. Ante las nuevas relaciones pasan desapercibidos.
Se vuelven un poco pedantes en trato y habla y buscan ocupar un status, a su modo de ver, superior, desesperadamente.
Lo cierto es que la mayoría que he conocido son buenas personas que por algún motivo, deciden dar ese "salto" como si fuera una válvula de escape a problemas que no superan, queriendo borrar de un plumazo su pasado y comenzar interpretando un vida nueva.
A eso, es a lo que llamo mutantes, siempre con todos mis respetos.
¿De verdad que no conocen Vds. a nadie así...?
Si tienen alguno cerca, no lo traten diferente aunque reconozco que al principio es difícil.
Si han sido sus amigos, sigan tratándolos igual, si son su familia, lo mismo.
Me lo aplico el primero, tengo relativamente cerca buenos ejemplos y trabajaré en esa línea.
Sobre todo porque creo que me ayudará a mantener los pies mas cerca del suelo, que nunca viene mal y segundo, porque uno es el primero que debe tomar y experimentar cualquier medicina que quiera sugerir a alguien.
Todo lo que se construye sobre artificial no tarda en caer y siempre es bueno que haya alguien cerca que los aprecia de verdad para poderle ayudar a recoger los cascotes.
Si nó... para que están los amigos ¿verdad?.