domingo, 17 de enero de 2010

Los amigos

Por regla general, todos los tenemos. Unos tienen más, otros menos.
Yo soy de los que tengo pocos.
Tengo pocos, porque creo que soy muy exigente. Considero amigos a aquellos que ha superados dos escalones básicos o niveles.
El primero lo llamo "conocidos" y el segundo "amistades".
Los conocidos son aquellos que trato de vista o intercambio saludos habituales, bien por que convivamos con cierta proximidad o que coincidamos en ciertos lugares con frecuencia.
Con estos el trato suele ser cordial, por regla general, y los reencuentros suelen celebrarse con simpatía.
Las amistades son aquellas que se materializan por tener un trato más frecuente que con los conocidos. Se encuentra cierta afinidad en algunos temas, nos ayudamos en aspectos triviales de la convivencia y en algunos casos, llegamos incluso a compartir algunos momentos de ocio.
Los amigos, esos que ingresan en ese club, son algo más especiales.
Son esos con los que das un paso más y confías situaciones que no harías con los demás. Son aquellos con los que te "juegas" algún aspecto importante de tu organización de vida y son aquellos a los que dedicas tiempo, esfuerzo y recursos de manera totalmente desinteresada sin que te pese por ello.
Hasta aquí, podría decirse que está más o menos claros esos "escalones" que citaba al comienzo.
Pero hay otro peldaño más que está por encima y en ese, tengo la suerte de tener unos pocos donde subir.
Son esos amigos que no te fallan nunca. Los que tras los años, han conciliado tus circunstancias personales, compartido dificultades, conocido tu lado bueno y el malo, y no te han defraudado jamás. Han tolerado, repito, tus cambios de humor, te han reprendido tus errores con tacto y se han ganado ese sitio privilegiado en tu escalera de afecto.
El tiempo y su aprovechamiento, te hace cada día mas sabio. Te enseña a ver estas cosas en su perspectiva y te ayuda a valorar cada vez mejor a las personas.
Te muestra quien es quien y también si has sido justo o no con muchos de ellos.
El tiempo es una escuela que siempre está abierta, pero que no todo el que entra en ella obtiene aprovechamiento.
En esta escuela se aprende pero también se enseña. Se aprende de los demás y se enseña a estos quien eres realmente. Al final, terminas teniendo lo mismo que te mereces.
Así eres, así obtienes....
Por eso, digo que tengo pocos, pero muy buenos amigos.
Algunos como auténticos hermanos. Esos que pones al mismo nivel que los de sangre, en los que confías y no te defraudan, en los que das y no te pesa, en los que sufres con sus problemas y lamentas la suerte en sus desgracias y a los que apoyas con todo tu corazón.
Esta entrada es para esos amigos de primera, esos que nos hemos reencontrado y que nos buscaremos siempre, esos que aunque pasen mil años, siempre serán mis hermanos.
Envío todo mi afecto, ánimo y pituenergía vital, para que la empresa DISAPA S.L. supere tiempos difíciles que le ha tocado vivir, con el convencimiento absoluto de que las buenas personas tienen un fin superior reservado en su destino y tienen que coronar pruebas mayores que el resto de los mortales en su camino.