domingo, 9 de mayo de 2010

Ojalá nunca olvide


Esta es una entrada dedicada principalmente a todos los que he conocido en mi trabajo.
Si, ese cotizado lugar que muchos de ellos hoy no disfrutan.
Mi deseo es que lo hagan en lugares mejores y sea para ellos esta cita compartida, un mero recuerdo agradable del pasado.
Uno retrocede en el tiempo y recuerda esas despedidas que hacíamos a nuestros jubilados.
Lo celebrábamos con alegría, nos reuníamos con ellos y los agasajábamos con un emotivo recordatorio.
Luego compartíamos con ellos visitas y saludos por la calle, hasta que poco a poco, los primeros, fueron desapareciendo tras la niebla imborrable que nos deja el tiempo...
Más tarde las despedidas se hacían sin protocolo alguno y simplemente nos dábamos un adiós y apretón de manos. Eso era todo.
Después, te ibas enterando que alguien ya no estaba allí. Te lo contaba en el supermercado, en la zapatería de la esquina, en una gasolinera....
Admito que los tiempos cambian y las costumbres también.
Pero no en el pasado todo era malo ni ahora en el presente todo es bueno. Siempre ha habido un término medio, que es donde hemos encontrado la virtud de lo bien hecho.
No le voy a poner nombres ni clases a estas personas que se han ido de nuestro lugar.
Porque mi recuerdo y homenaje gráfico va a ser para todos por igual.
Voy a recordar y reconocer todas las aportaciones que han hecho a la colectividad a las que han servido y lo que de ellos he aprendido y utilizado para crecer un poco más.
Recordar que la gran mayoría que he tratado, han puesto algunos, sus ideales, otros convicciones, proyectos, tiempo familiar, y más de lo que se la ha pedido.
Recordar que compartieron conmigo sus miedos, sus dudas, sus "no puedo"... y todos lo superaron sin tomar conciencia de ello.
Recordar que muchos de ellos me hicieron el trabajo mucho mas fácil de lo que nunca llegaron a imaginar.
Recordar que algunos pusieron mucho cariño en ello y nunca se les reconoció.
Recordar que hicieron trabajos de dos y solo se observó cuando dejaron sus puestos.
Recordar que muchos los veo y los abrazo como hermanos, porque dediqué tanto tiempo a ellos como a mi familia por esos tiempos.
Recordar, eso es lo que quiero hacer para no olvidar.
De algunos se, de otros no, de los que se y van resolviendo, los admiro y aliento. De los que no, solo espero que estén bien y que su pasado no sea un mal recuerdo.
Corren tiempos difíciles para mucha gente.
Hay incertidumbre para el que mantiene el tipo, desasosiego para el debe cambiar y angustia para el que no encuentra alternativas.
No voy a nombrar a nadie porque lo estoy haciendo por todos.
No voy a hacer listas, ni voy a poner clases, ni voy a puntuar a nadie en escala... no soy absolutamente nadie para eso.
Soy voy a recordarte a ti, a ti y a ti.
Por lo que hiciste, por lo que compartiste y por lo que no te dimos a tiempo: RECONOCIMIENTO.
Trabajarías por un precio mas o menos justo, tu lo aceptaste.
Trabajarías por mas o menos tiempo, también lo decidiste así.
Pero nadie te habló de eso último y tu tampoco lo esperaste.
Si alguno leéis algún día esto, estaréis de acuerdo conmigo, que mi peculiar ocupación, hizo que me forjara básicamente solo.
Tuve que cambiar para adaptarme a lo que soy hoy.
Estuve solo y junto a todos.
Cargué con la responsabilidad propia y la ajena, porque me sentí responsable también de lo que crecieran ustedes.
Todos pasamos momentos difíciles, todos aprendimos y todos mejoramos.
Nada fue gratis, ni para ustedes ni para mí.
Lo cierto es que hoy se presta un servicio muy, muy diferente al que se hacía unos años. Hay más resultados tangibles y menos plazos de respuesta, y eso no es mérito solo de los que estamos. Es mérito también de los que estuvieron y a los que no quiero olvidar.
Si hoy la gente ve y reconoce esas mejoras, yo quiero revertirlas también en los que ya no estáis.
En los que se fueron, en los que os tuvisteis que ir y en los que no quisisteis dejarnos.
En todos.
Ahora miro hacia atrás y veo que me he convertido en testigo de excepción de muchas aventuras.
Miro hacia atrás y veo que no me encuentro en el lugar que me había imaginado hace veinte años...
Solo hay un cambio importante fuera de ese guión.
Soy la suma de las experiencias propias y las vuestras. En definitiva, todos somos partes de todos y por eso no quiero olvidaros.
A todos los que os veo diariamente y a todos los que ya no lo hago, os proclamo el mayor de mi reconocimiento, por lo que aportáis y por los que habéis aportado a vuestra comunidad.
Dejo caer la idea para quien corresponda, que tampoco estaría demás que algún día lo supiera y os lo reconociera.

* He escrito la entrada en plural sin distinción de géneros. La Real Academia Española de la Lengua así lo dispone y no tengo que recordarlo, pero últimamente por inercia popular se recalcan los mismos para evitar discriminaciones de sexo.
En mi opinión, la única discriminación está en la voluntad de hacerlo no en la forma correcta de expresarse.