jueves, 1 de diciembre de 2011

Por qué vivo

Todo es comienzo y fin.
Como existe lo blanco y existe lo negro, todas nuestras acciones las determinan un impulso que nace y su momento de muerte.
Comenzamos a vivir cuando despertamos, abrimos los ojos, cuando cogemos aire. Cuando damos un paso, nos hacemos una pregunta, cuando atendemos un pensamiento, cuando servimos...
Vivo cuando se de mi familia, rio con mis hijos, atiendo a mi compañera. Cuando cuido las necesidades de mi mascota, comparto con mis conocidos...
Vivo con mis amigos, con los de toda la vida, con los recurrentes y con los inciertos.
Vivo cuando sufro la situación de un desconocido, de una injusticia y cuando me rebelo sin pomadas de conciencia.
Vivo cuando tengo un problema, lo interiorizo, lo asumo y lo venzo.
Vivo cuando te dedico tiempo, cuando solo estoy contigo, cuando el mundo lo paro y en ti me concentro.
Vivo cuando percibo mis sentimientos, los enciendo, los expreso y los regalo sin ningún miedo.
Vivo cuando planifico un viaje, cuando afilo para cual fin mi espada, cuando la desenvaino al aire y recorro como cuchillo al viento los paisajes de España.
Vivo cuando te escribo y te leo.
Vivo por tantas cosas... que no pienso por lo que muero.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Mas respeto y menos cozes

Vengo observando de ciertos señores que no tienen el mas mínimo pudor en disimular su ostentación por las redes sociales, su poderío económico con sus viajes, yates y todo tipo de "deportes" de high standing.

Parece ser que les molesta para su "calidad" de vida (como un chino en un zapato) que los funcionarios españoles, la mayoría de ellos apenas mileuristas, se lleven un sueldo que ganaron por mérito-oposición.

Esa oportunidad la tuvo cualquier español que se hubiera preparado y presentado en su día, por lo que para mi merece todos los respetos.

Pienso que está muy manido el tema de pagarlas siempre contra los mismos que se quedaron en sus puestos al servicio público mientras otros aprovechaban el maná de la construcción y sus servicios para, legítimamente, aventajarse económicamente de los primeros.

Hoy las cosas han pintado calvas para unos que arriesgaron (por desgracia) y con "medio" pelo para otros que se quedaron, sencillamente porque tienen congelados sus salarios desde que se observaron las primeras dificultades económicas.

No admito el resentimiento del fracaso de nadie.

Las decisiones que tomamos son libres y debemos asumir las consecuencias de nuestros errores cuando no salen las cosas como habíamos previsto. Es simplemente cuestión de madurez.

No se puede confundir al funcionario de carrera y al personal laboral fijo del estado con las empresas auxiliares de dudosa justificación que cuelgan de los presupuestos de los organismos oficiales para repercutir negativamente en estadísticas comparativas con otros países de la unión europea, volcadas en un mismo, erróneo e interesado paquete funcionarial.

Cuando se promueva la idea de reducir funcionarios o aligerar la administración hay que saber de que se habla, si no que se le pregunte a los chicos y chicas de este país que no ven como se publicitan plazas en las ofertas públicas de empleo mientras año tras año, junto a las jubilaciones, se amortizan mas y mas en todo el territorio español.

Señores, señoras... y niños de papás... hay que informarse mejor antes de hablar contagiado por inmaduros ramalazos de entusiasmos pasajeros, aunque lo bueno de ello es que ponen en evidencia la catadura moral y cultural de cada uno.

La pela no es ni buena ni mala, solo potencia lo que uno es.

Si uno es humano y trabajador, tendrá inquietudes solidarias con ella. Si por el contrario, responde a la figura del tipo ocioso, se convertirá en un cuadrúpedo que viva retozándose en rebuznos con sus quejas, frustraciones e insatisfacciones.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cuando me vaya

Llegará el día que no esté.
Que no te bese al marchar por la mañana.
Que no percibas mi olor en la ropa.
Que no me oigas la voz.
Que no coma contigo.
Llegará el día que el silencio inunde la casa.
Que el polvo se acumule en objetos inertes.
El día que solo oigas tu respirar.
Que una visita sea fiesta.
Que confundas recuerdos con visiones.
Que pensar, ahora, sea un esfuerzo.
Llegará el día que atormente el pasar del tiempo.
Llegará la soledad y llegará el olvido.
Habrá noches eternas.
Habrá ruidos sobre silencios.
Luces en la oscuridad y sombras en los techos.
Llegará el día que recuerdes qué hicimos.
Ahí sabrás, si fui buen compañero, buen amante... buen marido.

martes, 8 de noviembre de 2011

Congruencia

Como todos los valores que marcan la personalidad de un individuo, disfrutarla implica una serie de esfuerzos o atenciones que tienen que ser periódicamente enfocados.
Un valor no se tiene, se adquiere y se trabaja para que no se pierda.
Sobra obcecarse con cuestiones éticas y morales porque observo que uno puede serlo independientemente de su manera de pensar.
Ser congruente no quiere decir que se esté en posesión de las Tablas de Moisés, solo que se atreva a hacer lo que en su interior cree y piensa. No importa que esté bien o mal frente a ningún credo o filosofía.
Es obvio que situarse en esta postura acarrea descréditos y críticas de la mayoría y muy poca aceptación.
Las gentes preferimos estar en ese sano y para mi angosto segundo plano, que aprueba la opinión social y que evita estar en el candelero de los juicios.
Ser congruente te aísla pero te libera. Te hace fuerte, flexible y tolerante.
Serlo no te hace mas listo, pero si mas sabio.
Optar por la congruencia es apostar por la responsabilidad, a superar el miedo a la ofensa, a la crítica y a la sensibilidad de las opiniones sin peso.
Encontrarás mas congruentes en las personas valerosas y sencillas.
Para mi una de las mayores virtudes que atiendo de una persona independientemente de que pueda estar de acuerdo o no con sus objetivos en la vida.
Una persona congruente es digna de respeto y admiración, porque es valiente, transparente en su conducta y honrada con sus propias creencias.
No viven de buscar aceptación ni reconocimientos.
En la congruencia hay incomprensión y soledad, pero te hace individuo y particular.
Se encuentran entre la mayoría de las gentes de éxito, porque sin este valor es imposible estar en esa posición.
Con la congruencia se alinean todas las subpersonalidades del individuo en un mismo fin, en una misma dirección, en un solo objetivo.
Uno puede tratar de serlo, pero pocos pueden ser capaz de verlo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Te lo comparto
















Como un rito, al alba, enfundo una vulnerable armadura.
En cuidadoso silencio compongo los elementos.
Chaqueta, pantalones, botas, guantes y visera limpia.
Último vistazo a niveles, gomas, iluminación... todo está en orden.
Cojo aire y parto cargado de esperanza de volver sin novedad,
emprendo la ruta planificada a mi destino.
Objetivo: disfrutar del camino. Paso a paso, etapa por etapa.
Impregnar los pulmones de los aromas que desprende la campiña.
Respirar, respirar y respirar mientras observo el paisaje en lejanía.
Todos los sentidos alertados sin descanso un segundo.
Los músculos empiezan a quejarse al transcurrir los minutos.
Pequeños cambios posturales ayudan a relajarlos.
El viento azota el casco y su monótono ruido te adormece.
Una leve parada para reactivar la conciencia.
Desayuno y listo para continuar.
Estoy llegando a la cumbre. Las vistas son de cuentos.
El trazado cada vez es mas sinuoso y difícil.
El esfuerzo merece la pena y el camino es recompensa.
Naturaleza en estado puro y estoy ahí, solo, mimetizado en ella.
Acompañado simplemente de mis pensamientos.
Percibo en mi silencio el latido del corazón.
Curvas sin puntos de fuga lo acelera,
pero respira aliviado al levantar la inclinación y afrontar la recta.
Pasan los kilómetros y llego a mi destino
Una pena, el camino ha terminado ahora queda regresar.
Minutos para estirar piernas, desentumecer músculos y respirar...
Conciencio mi destino, valoro y tomo notas mentales del lugar.
Regresaré, será lo mas seguro. Siempre hay algo positivo para repetir.
Revisión visual, subo y enciendo el motor.
Cambio la ruta para mantener la atención.
Sin prisas, consumir etapas y disfrutar del camino de vuelta.
Lástima que termina la excursión, pero la recordaré toda la semana.
Recordaré olivos, encinas, pinos, pantanos, lagos, paredes de minerales
expuestos a la dura intemperie de la sierra.
Recordaré olores a jaras, manzanillas, romeros y lavandas.
Te recordaré a ti, que viajaste conmigo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Espectativas y marketing

En primer lugar, dejar claro que no soy un publicista ni nada que se le parezca, simplemente un observador de costumbres, actitudes sociales y en consecuencia, llego a conclusiones probadas con ellas.
Se habla de sutiles técnicas para conseguir ventas a través de las nuevas tecnologías, se habla de dirigirse al consumidor de una manera distinta para atraer su atención hacia un producto, se habla en definitiva de técnicas y mas técnicas que, para mí opinión, no tienen demasiada trascendencia si olvidamos dos curiosos impulsos naturales que nos rigen a todos los humanos: "Las expectativas y las necesidades".
Pienso que independientemente de lo bien o mal que las presentemos, siempre debemos de tener presente, en cualquier ámbito, esos dos conceptos.
Nadie se implica en algo que no necesita y nadie enfoca una necesidad si antes ésta, no ha sido creada con las adecuadas expectativas para su demanda.
En el circuito tradicional el producto o servicio que sale al mercado tiene que pagar previamente un peaje en publicidad que es la encargada de fomentar el interés para el éxito final del producto.
Curiosamente, pagamos por ello. Lo pagamos a la hora de adquirirlo, aunque no seamos conscientes. Dicho de otro modo mas sencillo: Pagamos para que nos coman el coco y nos llevemos algo que incluso ni necesitaríamos realmente.
Ese peaje añadido (pero necesario para el productor o frabricante) de la publicidad, también lo tenemos en los nuevos canales que actualmente nos inundan a través de los ordenadores y que nos acompaña pasivamente, por ejemplo, en nuestras interacciones a través de las redes sociales.
Pero bueno, el asunto económico no es motivo de estudio en este momento, solo creí conveniente apuntarlo por el valor de intrínsico de la profesión que ocupa.
Esa publicidad estática, pasiva, cumple los mismos estándares que estamos acostumbrados de los otros circuitos tradicionales (vallas publicitarias, anuncios en prensa, radio, TV, etc. etc...). No aportan nada mas diferente.
El motivo de este artículo es demostrar que un correcto marketing publicitario, basado en la innovación y en el control de los dos conceptos citados, funciona en cualquiera de los ámbitos que se proyecte, porque el ser humano no es selectivo al medio.
El pasado día 23 de los corrientes, publiqué en la red social facebook una sencilla y escueta frase: Faltan 70 horas...
A partir de ahí se creó un interés desaforado en conocer cual era el objeto al que se refería esa afirmación.
El interés va creciendo en el subconsciente de la persona conforme va terminando la cuenta atrás sin que tome verdadera conciencia de ello.
Esta persona no tiene una necesidad sobre ningún producto o servicio, pero el interrogante puesto de manifiesto se lo está creando sin que su voluntad lo perciba.
En publicidad, lo primero que usted tiene que hacer es captar el interés de la persona para que se moleste en leer el mensaje o dedicarle la atención justa para saber que es lo que usted vende.
En este caso, el primer paso ya lo hemos dado. Hemos captado la atención de un consumidor con esa sencilla exposición, como ejemplo.
El siguiente paso es presentar la noticia, el artículo o el servicio que habíamos planeado.
Sobra decir que hay que hacerlo clara, sencilla y de manera directa.
Y el último es el más complicado y al que le otorgaría un punto mas de importancia.
Si hemos creado un gran interés, habremos cansado a nuestro consumidor. Si le enseñamos el artículo y no le premiamos por habérnoslo prestado, no conseguiremos venderlo.
En este último paso, tenemos que ofrecer un valor añadido de tal manera que nuestro consumidor vea recompensado su interés y se sienta afortunado de haber formado parte de nuestro plan de campaña.
No podemos tampoco olvidar que siempre hay que facilitarle la manera de obtenerlo de forma clara y transparente.
A primera vista, todo esto puede parecerte complicado pero en el fondo es sencillo.
Podréis estár de acuerdo mas o menos conmigo en esto pero de lo que si estoy seguro es de que aquellas personas que hayan vivido en esa red social durante el fin de semana, con la incertidumbre de saber que quería decir faltan 70 horas..., una vez hayan leído esta nota, la compren o no la compren, lo cierto es que no la olvidarán en su vida....¿verdad?.
Ese es el principio de la publicidad excelente, que usted no olvide el producto o servicio EN SU VIDA y creo que el tiempo me dará la razón ¿o no?...

sábado, 17 de septiembre de 2011

El olvido

Es un velo que espesa por días esa cara que recuerdas con dificultad.
Es el ruido que oyes cuando quieres atender un recuerdo.
Es la mano que no llega a su destino.
Es el paso que no das cuando piensas dirigirte a un sitio.
Es ver la verdad sobre la mentira.
Es cordura frente a la locura.
Es razón sobre la pasión.
Es meditar frente al impulso.
Es llenar tu mente vacía de estímulos.
Es saber que has tocado fondo y que todo comienza otra vez.
Es comenzar a soñar sobre el ideario pesimista.
Es esperanzarte en que ahora si va a funcionar.
Es cerrar una puerta para siempre y abrir las que tienes delante.
Es invocar la esperanza.
Es volver a la ilusión.
Es reencontrarte contigo mismo.
Es resucitar de tus cenizas.
El tiempo adereza todo ese amalgama de observaciones y lo intensifica.
Ese es mi olvido... recordar que vuelvo a ser lo más importante.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Meditaciones


¿Quien soy?¿A donde voy?¿Que es lo que quiero?¿Soy feliz?
¿Quien no se ha hecho alguna vez esas preguntas?¿O no?¿O no te las hecho nunca?
¿Soy yo el único bicho raro que se las hace?
¿Eres consciente de la cantidad de preguntas que podemos hacernos si reflexionamos unos instantes sobre el curso de nuestra propia vida?
¿Por qué tenemos mas interrogantes cuanto mas avanzamos en ella?¿No debería de ser al contrario?¿No deberían darnos los años con la experiencia vivida mas respuestas que interrogantes?
¿Por qué ocurre todo lo contrario?
Porque sabemos mas pero somos mas humildes y conscientes de nuestra ignorancia.
Por eso nos hacemos tantas preguntas.
Vas envejeciendo y vas siendo consciente de que tu vida se va.
Que la has llenado de errores tras errores. Que te sientes mas fracasado conforme tomas conciencia de los sueños que no cumplirás.
Que nada material que tienes lo valoras.
Que estas lleno de desengaños.
Que tu vida está cargada de hipocresía y de condicionamientos sociales.
Que casi todo es una burda mentira inventada por tu propio inconsciente. Para no reventar de locura.
Salvo el amor nada vale nada.
Pero si no tienes ni el propio, no tienes nada.
Has vivido para nada.
Has perdido un ciclo sin aprender nada.
Seguramente habrás hecho lo que has debido, no lo que has querido.
Hacer lo que uno debe es lo que te inculcan para la aceptación social, de tu entorno familiar y para estar dentro de los parámetros morales de convivencia.
Hacer lo que uno quiere, siempre que respete la libertad y los derechos de los demás, te llevará a ser feliz.
Esto último es mucho mas dificil que lo primero.
Lo primero te lo enseñan desde pequeño.
Lo segundo lo tienes que aprender tu solo.
Por eso afirmo, que si en esta vida no has sabido ser feliz, has perdido un ciclo.
No has hecho nada, lo siento, pienso que has vivido sencillamente... para nada.

domingo, 20 de febrero de 2011

Señales

Los que me conocen saben que mi actitudes en la vida personal son las mismas que en la profesional. No hago distinciones alguna de comportamiento. La edad me ha ido dando esa sabiduría para saber estar sin tener la necesidad de fingir situaciones artificiales.
No se si será por ello pero reconozco que gozo de un estatus de simpatía a la que llegan mis compañeros con sugerencias y revelaciones.
Hace días uno me comentó con mucha perplejidad como le había acontecido una situación que lo ha dejado estupefacto, sin explicación lógica.
Su vida estaba cambiando por el simple hecho de dejarse llevar por una intuición personal. Su rutinaria vida estaba dando un vuelco por una simple acción, desencadenando en algo que no había buscado y que la providencia o destino le había llevado a su vida.
Disculpad mi falta de modestia, pero no me sorprendió en absoluto su sorpresa.
Desde que nacemos buscamos medios para entablar la comunicación con nuestros semejantes. Gestos, sonidos, símbolos y finalmente la palabra.
A esta última, el ser humano ha ido buscando fórmulas para hacerla llegar cada día mas rápida y lejos a sus semejantes.
Con ella transmitimos conocimientos, informaciones relevantes y también, sentimientos.
Hemos utilizado hasta hoy muchos medios y muchas formas para hacerlo.
Tradicionalmente, por ejemplo, los escritores utilizaban el soporte sólido que les proporcionaba el papel para dejar plasmadas y aseguradas al paso del tiempo, sus creaciones.
Unos pocos bien letrados eran los que tenían acceso a tales privilegios.
Hoy con los medios que disponemos, con saber leer, escribir y tener una mínima capacidad de expresar lo que sentimos podemos utilizar las nuevas tecnologías para difundir nuestras inquietudes y dejarlas plasmadas en un basto e inmeso medio.
Los seres humanos necesitan mandar señales al espacio, convirtiéndonos en grandes y potentes antenas que atraemos hacia nosotros aquello que enfocamos permanentemente.
Todo lo que nuestra mente enfoca en su pensamiento termina materializándolo el universo ante nuestros ojos.
Mucha gente me dice que quiere cosas y que ninguna obtiene...y es cierto. Tiene deseos pero no piensa, visualiza y fija en su mente la imagen de lo que realmente quiere o necesita. Símplemente dispersa sus energías enfocando sus miedos y problemas... y eso es lo que obtiene materializado.
A los miedos no hay que darles ningún típo de energía con nuestros pensamientos.
Los miedos se afrontan cara a cara y después... se olvidan.
Los miedos se escriben en papel, se leen, se queman con una cerilla, se contempla como se va y se olvida uno de ellos.
Las preocupaciones no se consideran, porque son eso... pre-ocupaciónes. Si aun no te has ocupado de ello ¿que haces afligiéndose por eso? Te estás colocando en mala situación para afrontarlo.
Yo solo tengo dos tipos de problemas: Los pequeños y los grandes.
Los pequeños lo resuelvo con mucha facilidad.
Los grandes los hago pequeños dividiéndolo en pequeñas soluciones.
Por eso antes de darle puerta a una preocupación, prefiero tener ocupaciones para resolver; es mas saludable, creánme.
Y a todo esto, ustedes pensarán, ¿que tiene que ver la revelación de mi amistad con las preocupaciones? Pues mucho.
El tenía en su vida lo que había "pedido" al universo pero no lo comprendía. No lo comprendía porque lo había enfocado con sus miedos y no lo deseaba hipócritamente en su conciencia.
Al final de su relato, confesó que esas alteraciones que sentía le generaba un estado de preocupación y ansiedad ¿por qué?:
Por miedo a lo desconocido; el miedo que te paraliza y te hace esclavo de tu propia inercia de vida. El que te hace perder las oportunidades de prosperar. El que te hace sentir desgraciado y cobarde. El miedo a vivir en definitiva.