lunes, 26 de septiembre de 2011

Espectativas y marketing

En primer lugar, dejar claro que no soy un publicista ni nada que se le parezca, simplemente un observador de costumbres, actitudes sociales y en consecuencia, llego a conclusiones probadas con ellas.
Se habla de sutiles técnicas para conseguir ventas a través de las nuevas tecnologías, se habla de dirigirse al consumidor de una manera distinta para atraer su atención hacia un producto, se habla en definitiva de técnicas y mas técnicas que, para mí opinión, no tienen demasiada trascendencia si olvidamos dos curiosos impulsos naturales que nos rigen a todos los humanos: "Las expectativas y las necesidades".
Pienso que independientemente de lo bien o mal que las presentemos, siempre debemos de tener presente, en cualquier ámbito, esos dos conceptos.
Nadie se implica en algo que no necesita y nadie enfoca una necesidad si antes ésta, no ha sido creada con las adecuadas expectativas para su demanda.
En el circuito tradicional el producto o servicio que sale al mercado tiene que pagar previamente un peaje en publicidad que es la encargada de fomentar el interés para el éxito final del producto.
Curiosamente, pagamos por ello. Lo pagamos a la hora de adquirirlo, aunque no seamos conscientes. Dicho de otro modo mas sencillo: Pagamos para que nos coman el coco y nos llevemos algo que incluso ni necesitaríamos realmente.
Ese peaje añadido (pero necesario para el productor o frabricante) de la publicidad, también lo tenemos en los nuevos canales que actualmente nos inundan a través de los ordenadores y que nos acompaña pasivamente, por ejemplo, en nuestras interacciones a través de las redes sociales.
Pero bueno, el asunto económico no es motivo de estudio en este momento, solo creí conveniente apuntarlo por el valor de intrínsico de la profesión que ocupa.
Esa publicidad estática, pasiva, cumple los mismos estándares que estamos acostumbrados de los otros circuitos tradicionales (vallas publicitarias, anuncios en prensa, radio, TV, etc. etc...). No aportan nada mas diferente.
El motivo de este artículo es demostrar que un correcto marketing publicitario, basado en la innovación y en el control de los dos conceptos citados, funciona en cualquiera de los ámbitos que se proyecte, porque el ser humano no es selectivo al medio.
El pasado día 23 de los corrientes, publiqué en la red social facebook una sencilla y escueta frase: Faltan 70 horas...
A partir de ahí se creó un interés desaforado en conocer cual era el objeto al que se refería esa afirmación.
El interés va creciendo en el subconsciente de la persona conforme va terminando la cuenta atrás sin que tome verdadera conciencia de ello.
Esta persona no tiene una necesidad sobre ningún producto o servicio, pero el interrogante puesto de manifiesto se lo está creando sin que su voluntad lo perciba.
En publicidad, lo primero que usted tiene que hacer es captar el interés de la persona para que se moleste en leer el mensaje o dedicarle la atención justa para saber que es lo que usted vende.
En este caso, el primer paso ya lo hemos dado. Hemos captado la atención de un consumidor con esa sencilla exposición, como ejemplo.
El siguiente paso es presentar la noticia, el artículo o el servicio que habíamos planeado.
Sobra decir que hay que hacerlo clara, sencilla y de manera directa.
Y el último es el más complicado y al que le otorgaría un punto mas de importancia.
Si hemos creado un gran interés, habremos cansado a nuestro consumidor. Si le enseñamos el artículo y no le premiamos por habérnoslo prestado, no conseguiremos venderlo.
En este último paso, tenemos que ofrecer un valor añadido de tal manera que nuestro consumidor vea recompensado su interés y se sienta afortunado de haber formado parte de nuestro plan de campaña.
No podemos tampoco olvidar que siempre hay que facilitarle la manera de obtenerlo de forma clara y transparente.
A primera vista, todo esto puede parecerte complicado pero en el fondo es sencillo.
Podréis estár de acuerdo mas o menos conmigo en esto pero de lo que si estoy seguro es de que aquellas personas que hayan vivido en esa red social durante el fin de semana, con la incertidumbre de saber que quería decir faltan 70 horas..., una vez hayan leído esta nota, la compren o no la compren, lo cierto es que no la olvidarán en su vida....¿verdad?.
Ese es el principio de la publicidad excelente, que usted no olvide el producto o servicio EN SU VIDA y creo que el tiempo me dará la razón ¿o no?...

sábado, 17 de septiembre de 2011

El olvido

Es un velo que espesa por días esa cara que recuerdas con dificultad.
Es el ruido que oyes cuando quieres atender un recuerdo.
Es la mano que no llega a su destino.
Es el paso que no das cuando piensas dirigirte a un sitio.
Es ver la verdad sobre la mentira.
Es cordura frente a la locura.
Es razón sobre la pasión.
Es meditar frente al impulso.
Es llenar tu mente vacía de estímulos.
Es saber que has tocado fondo y que todo comienza otra vez.
Es comenzar a soñar sobre el ideario pesimista.
Es esperanzarte en que ahora si va a funcionar.
Es cerrar una puerta para siempre y abrir las que tienes delante.
Es invocar la esperanza.
Es volver a la ilusión.
Es reencontrarte contigo mismo.
Es resucitar de tus cenizas.
El tiempo adereza todo ese amalgama de observaciones y lo intensifica.
Ese es mi olvido... recordar que vuelvo a ser lo más importante.