jueves, 1 de diciembre de 2011

Por qué vivo

Todo es comienzo y fin.
Como existe lo blanco y existe lo negro, todas nuestras acciones las determinan un impulso que nace y su momento de muerte.
Comenzamos a vivir cuando despertamos, abrimos los ojos, cuando cogemos aire. Cuando damos un paso, nos hacemos una pregunta, cuando atendemos un pensamiento, cuando servimos...
Vivo cuando se de mi familia, rio con mis hijos, atiendo a mi compañera. Cuando cuido las necesidades de mi mascota, comparto con mis conocidos...
Vivo con mis amigos, con los de toda la vida, con los recurrentes y con los inciertos.
Vivo cuando sufro la situación de un desconocido, de una injusticia y cuando me rebelo sin pomadas de conciencia.
Vivo cuando tengo un problema, lo interiorizo, lo asumo y lo venzo.
Vivo cuando te dedico tiempo, cuando solo estoy contigo, cuando el mundo lo paro y en ti me concentro.
Vivo cuando percibo mis sentimientos, los enciendo, los expreso y los regalo sin ningún miedo.
Vivo cuando planifico un viaje, cuando afilo para cual fin mi espada, cuando la desenvaino al aire y recorro como cuchillo al viento los paisajes de España.
Vivo cuando te escribo y te leo.
Vivo por tantas cosas... que no pienso por lo que muero.