lunes, 13 de febrero de 2012

¿Por qué ... ?

Ser motero no es tener la mejor moto para llenarse de vanidades, es disfrutar del medio que me facilita alcanzar sensaciones únicas sobre el asfalto.
Ser motero es apuntar sobre el infinito y ver como tu campo de visión se cierra, te envuelve sinuosamente el camino, te hipnotiza y te abraza con suaves movimientos engulléndote lenta e inexorablemente la distancia que antes oteabas en el punto de fuga del horizonte.
Ser motero es percibir cada irregularidad del firme en tus manos, tus pies y tu espalda y agradecer esa información que te sube la carretera para corregir y adaptar la trazada de tus movimientos.
Ser motero es utilizar los elementos como el sol, el agua, el frio o el viento para condicionar inquietudes y anticiparte a las sorpresas imprevistas que te pueda reservar la naturaleza.
Ser motero es cuidar de tu máquina, sus fluidos y elementos y confiar que responderan por tu vida en cualquier circunstancia.
Ser motero es despedirte de ella cada vez que la montas, ir ligero de mental equipaje y dirigirte sin miedo, raudo y convencido al cielo si el destino llegado el momento, te lo reservara.
Ser motero es tener el espíritu libre, el alma en paz y el cuerpo entregado incondicionalmente a la adherencia que te sostiene sus dos ruedas.
Si me preguntas ¿por qué lo hago?.... Para olvidar, reflexionar, para ser humilde, para dar gracias y por último.... para sentirme durante ese tiempo... vivo.