jueves, 12 de abril de 2012

Buen viaje y feliz destino.

Ayer me apuntaban que hacía tiempo que no tocaba el blog.
Cierto, solo escribo cuando me empuja la motivación, como a la mayoría, supongo.
Burlona es la vida con estas situaciones pues gran motivo me aborda hoy.
Hoy... no es un día normal de trabajo.
Jesús no está de vacaciones, enfermo ni de asuntos propios.... no, tampoco lo han despedido.
Hoy Jesús está en el cielo.
Es duro llegar a aquí y mirar ese lugar donde giraba al pasar para encontrar siempre una cara amable que me saludaba.
Era de los pocos que antes de cualquier cosa, me daba los buenos días y me preguntaba como estaba... eso tan normal pero que tanto aprecio ante la tan frecuente ansiosa e inquisidora demanda que me vuelca un usuario por su necesidad, que asumo y entiendo sin críticas desveladas.
Nos despedimos el Miércoles Santo deseándonos unas felices vacaciones después de haber meditado juntos una decisión suya trascendental que quiso compartir conmigo y que tanto perturbaba su equilibrio emocional.
Caprichosa fatalidad que a traición, decidió por él.
Cual importante era su preocupación y que insignificante se convirtió por cuenta del destino.
Todo un proyecto de vida extinguido en la cuenta atrás de las inexorables horas de un golpe ruin y certero.
Él, mas que un compañero, era de esas personas que sin la intimidad compartida de un declarado amigo, estaba en ese grupo de los que sabes nunca te iban a traicionar.
Conmigo era respetuoso, educado, humilde y agradecido.
Era por encima de todo lo que pueda decir... mi amigo Jesús.
Solo quiero con esto recordarlo y dejar aquí su huella en una parte imborrable de mi existencia, esa que perdurará por encima mía cuando llegue mi tiempo y mi lugar.
Jesús, donde estás ahora no hay dudas, miedos... ni problemas a donde me tengas que invocar ni concurrir.
Allí ya no te soy necesario.
Ahora, donde estás, eres el experto y tu serás quien me tengas que enseñar en los primeros pasos de angustia y soledad de ese mundo perdido a nuestro conocimiento.
Donde quieras que estés, deseo que seas feliz y que las mejores almas de ese lugar salgan a tu encuentro y te acompañen siempre.