viernes, 26 de julio de 2013

Se que lo haces

Cuando veo lo mucho que pierdo y siento lo poco que tengo que ganar, se me diluyen todas las ganas de escribir.
A veces me apetece borrar y cerrarlo todo, olvidándome definitivamente de ésto.
Pero dejo pasar tiempo. Se que los impulsos no llevan a nada bueno y es mejor tomar decisiones en frío.
Ahora, estoy en uno de esos periodos en los que no tengo deseos de proyectar nada.
Paradógicamente eso me empuja a escribir.
¿Por qué?... me lo contestaré en los próximos párrafos.
Se pierde porque cuanto mas informas de como eres mas armas dejas en manos de los que pueden usarla contra ti.
Se que algunas almas te observan para estudiar tu comportamiento, tu vida... y ahí escondidas... creen que pueden llegar a hacerse una idea tanto de tu presente como de tu porvenir.
Deben saber que juego a fingir, a proyectar imágenes distorsionadas de mi realidad, a inventar personajes, a confundirme entre ellos y algunas veces... entre renglones... trasciendo alguna esencia de mi autentica idiosincrasia.
No cierro esto porque regalaría injustificadas e inmerecidas satisfacciones.
Continúo escribiendo porque frente a la extorsión de la manipulación, mi expresión me hace libre, me recuerda lo que fui, lo que soy y deja antecedentes de lo que un día terminaré siendo.
Para los que puedan creer que me conocen, les digo que solo rascaron en la superficie. A penas consiguen hacer un inapreciable caliche sobre mi personalidad...
Los humanos somos parte de la energía que compone las fuerzas del universo y como tales tenemos interacciones invisibles que nos profesamos.
Nos acercamos, las compartimos y tarde o temprano... las abandonamos. Porque todo está regido y untado por el tiempo.
Ahí está la clave de una de nuestras venturas y desaciertos, en el tiempo.
Por eso, cuando afloran ciertos instintos... dejo pasarlos y después... me relajo y escribo, como ahora... que no me apetece hacerlo.

lunes, 17 de junio de 2013

Con una sonrisa y en paz

La naturaleza del hombre trasciende a su autentica expresión cuando rompe las cadenas del miedo, ordena su vida y es capaz de asumir sin complejos la preparación de su partida.
La vida y la muerte es una pareja macabra enamorada, que se rebela atormentándonos cuando queremos separarlas inútilmente de nuestra existencia.
No seremos libres de espíritu hasta que interioricemos el desprendimiento como algo natural y coherente con nuestro vivir cotidiano.
Si tengo que vivir quiero elegir como morir.
Lo escribo para transmitir mi paz, serenidad interior y desapegos a cualquier aspecto que pudiera parecer material.
Nada me importa mas que la relación con mis seres queridos. Eso es la único realmente importante. El resto solo es paja que sirve para engordar al granero.

Cuando tenga que morir, quiero hacerlo aquí.
Cruzando el límite hacia carreteras del firmamento
sin miedos, sin dolor...
Ya regresé a mi tierra... mi promesa se cumplió.
Esta quiero abandonarla así, sin apegos, sin equipaje sin que nadie te llore por ello.
Dirigiéndome solo hacia las nubes montado en mi caballo de acero.
Sin detenerme en escalas... sin repostar..., directo.
Oliendo aromas a tomillo, eucalipto y romero...
si puedo elegir..., quiero subir así al cielo.
Cual samurai desenvainando mi espada al viento,
cortando suave sus duras ráfagas, que impetuosas azotan al cuerpo.
Dar vida con mis restos. Trocitos de luz para tanto dolor negro...
y esperar que unas cenizas naveguen finalmente, todas mar a dentro...
hacia un inmenso atlántico... y apaciblemente, regrese mi alma a casa de nuevo.
Si, así, feliz... si puedo elegir y Dios me lo permite, ...quiero subir así al cielo.



La vida está llena de maravillosos momentos, instantes mágicos que solo podemos ver cuando abrimos los ojos del corazón.
Flashes que nos sorprenden detrás de cada curva de nuestro camino, sin aviso, sin toque de atención... solo hay que llevar los ojos bien abiertos, un corazón valiente, responsabilidad y el respeto incuestionable a la seguridad de los demás.

Esta entrada quiero dedicarla a todas esas personas que dejaron su vida accidentalmente en la carretera, que apagaron su luz en una fatalidad y con ello encendieron la esperanza de muchas otras que recibieron sus generosos trasplantes.
Al motorista anónimo que se fue sin decir adiós... sin ruidos.
A todos esos amantes de la vida, del motor, de ruda fama, pero que no son mas que idealistas poetas que lanzan sus odas al viento que bate por las carreteras.
Para todo ellos, publico en su honor mi voluntad, compartiendo al mundo este humilde testamento.

miércoles, 12 de junio de 2013

Escapada al Alto

Hace tiempo que no le hago honor a este sitio con una efemerides apropiada.
Por llamarlo de alguna forma escenifico con ello una pequeña escapada a la zona montañosa mas cercana a la depresión del Guadalquivir.


La Venta del Alto es un antiguo establecimiento situado a pie de carretera que da su nombre a un lugar específico de la localidad de El Garrobo, núcleo poblacional de la provincia de Sevilla y que se situa en la antigua carretera que forma parte de la Ruta de la Plata.
Está aproximadamente a unos 40 km. de la capital de Sevilla y se accede a ella por dos rutas.
La mas rápida es por la autopista A-66 y la que hemos elegido por su tranquilidad y mayor contacto con la campiña, la N-630 que atraviesa las localidades y pedanías (respectivamente) de Camas, Santiponce, Las Pajanosas (Guillena) y El Garrobo.
Este punto es una de las puertas a la Sierra Norte de Sevilla. La campiña que nos rodea, junto al sensible cambio de temperatura que apreciamos, comienza a anunciarnos que ascendemos a los 300 m. de altitud.
Un lugar muy cercano para el metropolitano que desee escapar un par de horas tranquilas de la rutina de la ciudad.
Aquí me gusta parar y meditar en su silencio, junto a mi primer compañero de escapadas que descansa eternamente bajo la sombra de un panorama envidiable.
En fin..., para quienes no tengáis esa conciencia, podréis comprobar que Sevilla no es solo Guadalquivir, Semana Santa, toros y ferias. Existe una Sevilla rural y accidenada geológicamente, rica en paisajes propios del mediterraneo con grandes concentraciones de ganadería de monte.
Al final del vídeo, aunque no sea posible apreciar...os dejo junto a mi despedida, con una refleja e inevitable sonrisa que es lo menos que se merecen los amigos.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Me la tocan...

Como la de cualquiera, mi paciencia también tiene un límite.
Me tocan las narices los que piensan que albergan algún derecho sobre mi.
Los que opinan siempre sin que se le pregunte.
Los prepotentes.
Los que van de víctimas y pobrecitos por la vida
Los que solo tienen excusas para justificar su fracasos y desastres de su vida.
Los que ven en cada solución un problema.
Los que solo miran el final cuando se les muestra el principio.
Los cabeza cuadrada.
En definitiva, los que tienen ansia de chuparte energía como sea.
Luego dicen que tengo mal humor y rujo espantosamente cuando me llevan al límite...
Esas cosas me tocan las narices y lo digo en plural por el meneo que me doy, que parece que tengo dos.


jueves, 4 de abril de 2013

Con mitad de azúcar

No forma parte de un plan para pérdida de peso, no... es particularmente mas abstracto.
Es una señal, un ejemplo, una prueba de como sutilmente cambian las conductas.
Recuerdo haber leído como el bombardeo de átomos, constante en toda forma de energía, interacciona entre todos los elementos que componen el vasto universo del que formamos parte.
Igualmente, nuestras acciones determinan los movimientos y espacios que ocupamos dentro de él.
A simple vista, parece que permanecemos estáticos, anclados en costumbres que rutina la mayoría de nuestros hábitos de vida, pero no es así.
Lenta y muchas veces, imperceptiblemente, las vamos cambiando, igual que se asocian y cambian de estado la parte más intrínseca de los elementos existentes en la naturaleza.
Otras veces, rápida y hasta traumáticamente, lo hacemos de un soplo.
El asunto es que algunos detalles son signos inequívocos de que se ha producido ese proceso incuestionable en nosotros.
Esa señal es esta frase que titulo por entrada.
A veces, dos fuerzas enfrentadas en tu silencio hace que ninguna de las dos emerja a tu superficie como vencedora.
Algo en ti se erige como juez en causa y dictamina tu comportamiento.
Reconoce faltas, considera méritos, aplica honores... y falla: "con mitad de azúcar".


miércoles, 13 de febrero de 2013

Con demasiada velocidad

Así fluye el pensamiento.
Creo que vivimos en una sociedad tan vanalizada y controlada por los medios de comunicación que no asentamos suficientemente nuestras ideas, que no somos ya capaces ni de digerir nuestros propios pensamientos.
La sociedad se ha vuelto reactiva. Nadie medita nada de lo que dice. Se responde a estímulos que disparan una serie de ideas ajenas almacenadas en nuestro inconsciente que ni compartimos en su esencia.
La capacidad de reflexión definitivamente se ha perdido.
Veo como inteligentes tertulianos se enfrascan en los medios de comunicación con discusiones que demuestran como la misma se les fue de vacaciones.
Se mezcla verdad y mentira.
Ya nadie sabe reconocer cada una.
Nos han contaminado interesadamente con tanta última que no somos capaces de reconocer la verdad aunque nos la vistan con lazos de oro y plata.
Ni los que mienten saben ya que lo hacen.
Estamos en el todo vale. En eso de que cualquier fin justifica sus medios.
Se han perdido todos los valores que durante tantos años costó acuñar.
Los que se obstinan en mantenerlos son cuatro viejos rockeros apátridas de las corrientes que gobiernan la calle, en Internet las redes sociales y cualquier otro medio masivo de intoxicación (como los llamo yo).
¿Donde quedó la libertad de expresión con educación y respecto al que no piensa igual?
¿Donde quedó el culto a la verdad? ¿A reconocer que estabas equivocado y a pedir disculpas si te obstinaste en defender un argumento que se demostró equivocado?
¿Donde quedó el derecho a la presunción de inocencia?
Dirán ustedes ¿a que viene este giro?
¿Por qué se baja este hombre de la moto y se sube a este carro tan particular?
¿Saben por qué?
Porque estoy hastiado de tanta mentira, tanta manipulación y tanta maldad.
Siempre hay quien trabaja y quienes viven del trabajo.
Siempre hay gente honrada y quienes se aprovechan ruinmente de ellos.
Siempre hay quien vive con la verdad y muertos que en vida mienten a gritos para imponerse a los primeros.
Y me diréis ¿quien trabaja honradamente en la verdad?
Aquellos que no son vagos ni roban sueños manipulando a masas con inescrupulosas mentiras de diseño.
Lo titulo demasiada velocidad porque es la hija de la reactividad de la falta de proactividad personal, la bastarda de la irreflexión y la precipitación..... la nieta de la esclavitud a la opinión de las masas,  hipotecada con el interés mezquino de quienes las controlan.
Lo siento, hoy no tocaba ser suave ni delicado con la audiencia.
Hoy tocaba ser incondescendiente, rudo... áspero... pero eso si... detenida y decididamente reflexivo, para dolor e inri de aquellos que tanto lo detestan y hace que se revuelvan en su hedionda tumba de soberbia.

lunes, 4 de febrero de 2013

Ruta de las 600 curvas


Así es comúnmente conocida, estando formada principalmente, por los tramos comprendidos entre las localidades de Constantina, Las Navas de la Concepción, La Puebla de los Infantes y salida a Lora del Río.
Todos sinuosos que atraviesan la Sierra Norte de Sevilla por su parte mas oriental.
No son de las apropiadas para conductores inflados de ego y exceso de confianza.
La compone curvas pequeñas, cerradas, con muchos cambios constantes de dirección tanto a izquierda como a derecha, pero con peraltes agradecidos y pronunciados que te ayudan a pegar la moto a la carretera.
Sobre su firme puedo decir que actualmente está en bastante buen estado, sin baches que destacar, sin la peligrosa grava para las dos ruedas y con arcenes limpios sin escarnar.
El paisaje es digno de admiración pero el conductor deberá de sustraerse de su llamada si no quiere acabar contemplando estrellas antes de que oscurezca...
La concentración en la moto debe de ser máxima, sin perder las trazadas con la mirada ni un solo instante.
Es importante también destacar el trasiego eventual de animales sueltos, con los que habrá que estar siempre alerta en el negociado de los giros para no llevarnos sorpresas tras las cerradas curvas.
Los vehículos son ocasionales y también es poco frecuente encontrarlos lentos, como los vulnerables ciclistas, en todas las veces que he repetido experiencia por estos lugares.
Para ello aconsejo llevar siempre una velocidad prudente y ajustarse en lo posible a las máximas recomendadas por tráfico.
En inviernos, huir de hacerlas a tempranas horas de la mañana; es fácil sorprenderse por heladas que nos encontraríamos en zonas sombrías.
Es mejor dejarse ir y cruzarla a medio día, cuando el firme haya sido expuesto al sol.
Dos embalses con lugares pintorescos para el descanso nos surgen al comenzar el último tercio, el de El Retortillo, que nos encontraremos ante de llegar a La Puebla de los Infantes y al final de la ruta, con el de José Torán a su salida en dirección a Lora del Río.
En resumen, un bonito e intenso viaje para los amantes de las dos ruedas coronado con pintorescos lugares para el descanso, rodeados de montaña, vegetación y las plácidas aguas de los pantanos que se funden con el intenso azul de un día de cielo despejado como el que me tocó esta última vez disfrutar.
Este vídeo lo he elaborado para que lo contrastes con la entrada.
Podrás observar la intensidad y concentración precisa de mantener en el trazado y cuanto puedes disfrutar si decides adentrarte en los encantos de la percibida y desconocida Sierra Norte Oriental para incluso muchos motoristas de la propia Sevilla.

lunes, 28 de enero de 2013

Cerrando puertas... abriendo ventanas

Las rutinas convierten la vida en autentica pesadilla.
Erosionan todo tipo de convivencia entre humanos y las arrastran hacia el mas profundo de los fracasos.
Desatender a tu familia, amigos y otros semejantes te distancia de ellos lenta e inexorablemente por mucho que te lo niegues.
Solo ella permanece estable en el caos de la vida.
Romperla implica a veces un gran esfuerzo pero otras... un acontecimiento inesperado te coge por sorpresa y zamarrea todo tu mundo. Te lo pone patas arriba.
Cuando ocurre, revelarse no sirve de nada.
Cuanto mas te resistas, mas se agarrará a ti y menos libre serás para decidir.
Necesitarás angustiosamente tiempo.
Tiempo para reflexionar sobre lo que tienes, lo que dejas y lo que buscas.
Cuando abandonas su comodidad, te sientes perdido, inseguro, vulnerable, débil.
No queda mas camino que reprogramarte de nuevo.
Contrastarte frente a tus valores; invocar tus principios y tomar el timón en soledad hacia un nuevo puerto.
De esas experiencias saldrás renovado, con otras prioridades, otros sentimientos...
Habrás dejado gente en el camino que no entendieron tu metamorfosis porque sueñan con ser indemnes a ello... y tienen miedo.
Cuando equilibras tu vida, tu mente y tu espíritu vuelve a hacerse fuerte, sientes que llega la hora de cerrar puertas y abrir ventanas.
Llega tu liberación y con ella una nueva sabiduría.
Usar tu experiencia para negarte a aceptar la rutina de nuevo en tu vida.
Abriendo ventanas y apreciando cada instante que te muestra, habremos entendido su autentico sentido.
Romper la rutina y hacer de cada día uno distinto.
De hacerlo depende nuestra vida y las que nos rodean.
Ciérrale sus puertas, abre tus ventanas... coge aire, respira hondo... y vive.