miércoles, 13 de febrero de 2013

Con demasiada velocidad

Así fluye el pensamiento.
Creo que vivimos en una sociedad tan vanalizada y controlada por los medios de comunicación que no asentamos suficientemente nuestras ideas, que no somos ya capaces ni de digerir nuestros propios pensamientos.
La sociedad se ha vuelto reactiva. Nadie medita nada de lo que dice. Se responde a estímulos que disparan una serie de ideas ajenas almacenadas en nuestro inconsciente que ni compartimos en su esencia.
La capacidad de reflexión definitivamente se ha perdido.
Veo como inteligentes tertulianos se enfrascan en los medios de comunicación con discusiones que demuestran como la misma se les fue de vacaciones.
Se mezcla verdad y mentira.
Ya nadie sabe reconocer cada una.
Nos han contaminado interesadamente con tanta última que no somos capaces de reconocer la verdad aunque nos la vistan con lazos de oro y plata.
Ni los que mienten saben ya que lo hacen.
Estamos en el todo vale. En eso de que cualquier fin justifica sus medios.
Se han perdido todos los valores que durante tantos años costó acuñar.
Los que se obstinan en mantenerlos son cuatro viejos rockeros apátridas de las corrientes que gobiernan la calle, en Internet las redes sociales y cualquier otro medio masivo de intoxicación (como los llamo yo).
¿Donde quedó la libertad de expresión con educación y respecto al que no piensa igual?
¿Donde quedó el culto a la verdad? ¿A reconocer que estabas equivocado y a pedir disculpas si te obstinaste en defender un argumento que se demostró equivocado?
¿Donde quedó el derecho a la presunción de inocencia?
Dirán ustedes ¿a que viene este giro?
¿Por qué se baja este hombre de la moto y se sube a este carro tan particular?
¿Saben por qué?
Porque estoy hastiado de tanta mentira, tanta manipulación y tanta maldad.
Siempre hay quien trabaja y quienes viven del trabajo.
Siempre hay gente honrada y quienes se aprovechan ruinmente de ellos.
Siempre hay quien vive con la verdad y muertos que en vida mienten a gritos para imponerse a los primeros.
Y me diréis ¿quien trabaja honradamente en la verdad?
Aquellos que no son vagos ni roban sueños manipulando a masas con inescrupulosas mentiras de diseño.
Lo titulo demasiada velocidad porque es la hija de la reactividad de la falta de proactividad personal, la bastarda de la irreflexión y la precipitación..... la nieta de la esclavitud a la opinión de las masas,  hipotecada con el interés mezquino de quienes las controlan.
Lo siento, hoy no tocaba ser suave ni delicado con la audiencia.
Hoy tocaba ser incondescendiente, rudo... áspero... pero eso si... detenida y decididamente reflexivo, para dolor e inri de aquellos que tanto lo detestan y hace que se revuelvan en su hedionda tumba de soberbia.

lunes, 4 de febrero de 2013

Ruta de las 600 curvas


Así es comúnmente conocida, estando formada principalmente, por los tramos comprendidos entre las localidades de Constantina, Las Navas de la Concepción, La Puebla de los Infantes y salida a Lora del Río.
Todos sinuosos que atraviesan la Sierra Norte de Sevilla por su parte mas oriental.
No son de las apropiadas para conductores inflados de ego y exceso de confianza.
La compone curvas pequeñas, cerradas, con muchos cambios constantes de dirección tanto a izquierda como a derecha, pero con peraltes agradecidos y pronunciados que te ayudan a pegar la moto a la carretera.
Sobre su firme puedo decir que actualmente está en bastante buen estado, sin baches que destacar, sin la peligrosa grava para las dos ruedas y con arcenes limpios sin escarnar.
El paisaje es digno de admiración pero el conductor deberá de sustraerse de su llamada si no quiere acabar contemplando estrellas antes de que oscurezca...
La concentración en la moto debe de ser máxima, sin perder las trazadas con la mirada ni un solo instante.
Es importante también destacar el trasiego eventual de animales sueltos, con los que habrá que estar siempre alerta en el negociado de los giros para no llevarnos sorpresas tras las cerradas curvas.
Los vehículos son ocasionales y también es poco frecuente encontrarlos lentos, como los vulnerables ciclistas, en todas las veces que he repetido experiencia por estos lugares.
Para ello aconsejo llevar siempre una velocidad prudente y ajustarse en lo posible a las máximas recomendadas por tráfico.
En inviernos, huir de hacerlas a tempranas horas de la mañana; es fácil sorprenderse por heladas que nos encontraríamos en zonas sombrías.
Es mejor dejarse ir y cruzarla a medio día, cuando el firme haya sido expuesto al sol.
Dos embalses con lugares pintorescos para el descanso nos surgen al comenzar el último tercio, el de El Retortillo, que nos encontraremos ante de llegar a La Puebla de los Infantes y al final de la ruta, con el de José Torán a su salida en dirección a Lora del Río.
En resumen, un bonito e intenso viaje para los amantes de las dos ruedas coronado con pintorescos lugares para el descanso, rodeados de montaña, vegetación y las plácidas aguas de los pantanos que se funden con el intenso azul de un día de cielo despejado como el que me tocó esta última vez disfrutar.
Este vídeo lo he elaborado para que lo contrastes con la entrada.
Podrás observar la intensidad y concentración precisa de mantener en el trazado y cuanto puedes disfrutar si decides adentrarte en los encantos de la percibida y desconocida Sierra Norte Oriental para incluso muchos motoristas de la propia Sevilla.