jueves, 4 de abril de 2013

Con mitad de azúcar

No forma parte de un plan para pérdida de peso, no... es particularmente mas abstracto.
Es una señal, un ejemplo, una prueba de como sutilmente cambian las conductas.
Recuerdo haber leído como el bombardeo de átomos, constante en toda forma de energía, interacciona entre todos los elementos que componen el vasto universo del que formamos parte.
Igualmente, nuestras acciones determinan los movimientos y espacios que ocupamos dentro de él.
A simple vista, parece que permanecemos estáticos, anclados en costumbres que rutina la mayoría de nuestros hábitos de vida, pero no es así.
Lenta y muchas veces, imperceptiblemente, las vamos cambiando, igual que se asocian y cambian de estado la parte más intrínseca de los elementos existentes en la naturaleza.
Otras veces, rápida y hasta traumáticamente, lo hacemos de un soplo.
El asunto es que algunos detalles son signos inequívocos de que se ha producido ese proceso incuestionable en nosotros.
Esa señal es esta frase que titulo por entrada.
A veces, dos fuerzas enfrentadas en tu silencio hace que ninguna de las dos emerja a tu superficie como vencedora.
Algo en ti se erige como juez en causa y dictamina tu comportamiento.
Reconoce faltas, considera méritos, aplica honores... y falla: "con mitad de azúcar".